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Pastor's Weekly Letter

Bulletin March 24, 2019

FATHER FRANK’S FIRE


In today’s first reading, Moses daringly asked God his name. God replied, “I am who am.” This certainly gives us something to ponder. The divine name, I AM, reminds us that God is not a being (not even a Supreme Being) but rather God is the source of all being. God is the source of all existence and of all life. God always was, is, always will be. This mystery is difficult for us to understand – because we think with human constructs. For us, everything has a life span – that is a beginning and an end. This is not so for God – because God simply is. God is the author of life and the source of all that exists. While the name “I am who am” sounds strange to us – it gives us plenty to meditate over.

Our Jewish ancestors considered the name of God so sacred that they would never even speak it. I think that we can learn a lesson from our ancestors when we find ourselves using the name of God in some vulgar or inappropriate way. I am amazed at how many parents consider it acceptable for their children to use or defile God’s or Jesus’ name in anger, but they get upset when their children use “other” words.

Lent is a time of prayer and conversion. Perhaps this is the time to once again look at our attitudes toward God’s name. Do we give proper reverence to God’s name? Have we disrespected the name of Jesus, Mary, or the saints? Let us ask God to give us the grace to enter into the mystery of “I AM”.

HUMAN SUFFERING – In today’s gospel, the prevailing attitude of the people and religious leaders was that if you were a victim of an illness, disaster or some other type of suffering you were being punished for some previous transgression. Likewise, when someone was healthy, comfortable and wealthy, they were thought to be highly favored by God. Even today, when people suffer from a natural disaster, addiction or a terminal illness like AIDS we sometimes fall into the trap of believing that God’s wrath was upon them. When things go well for someone, we immediately think that God’s blessings is upon them.

Jesus tell the people and us that this is not true. Good fortune and human suffering are not the result of God’s blessing or curse. God rains upon the good as well as the bad. It is by the fruit of our lives that we will be judged and not by the individual circumstances of our lives. Human suffering does not mean we are not loved by God. Prosperity and health does not mean we have found favor with God. For it is by the power of the Cross that we are saved and made free.

In Christ’s love,
Fr. Frank A. Kurucz Pastor

EL FUEGO DEL PADRE FRANK


En la primera lectura de hoy, Moisés se atreve a preguntarle a Dios por su nombre. Dios le respondió, “Yo-soy”. Esto ciertamente nos da algo para meditar. El nombre divino, YO SOY, nos recuerda que Dios no es un ser (ni siquiera un Ser Supremo) sino que Dios es la fuente de todo ser. Dios es la fuente de toda existencia y de toda vida. Dios siempre fue, es, y será siempre. Este misterio es difícil de entender – porque pensamos con edificación humana. Para nosotros, todo tiene un lapso – hay un principio y un fin. Para Dios no es así – porque Dios simplemente es. Dios es el autor de la vida y la fuente de todo lo que existe. Mientras el nombre “Yo-Soy” nos suena raro – nos da lo suficiente para meditar.

Nuestros antepasados judíos consideraban el nombre de Dios tan sagrado que ni siquiera lo nombraban. Creo que podemos aprender una lección de nuestros antepasados cuando nos descubrimos diciendo el nombre de Dios de alguna manera vulgar o inapropiada. Estoy sorprendido de cómo muchos padres de familia consideran aceptable que sus niños utilicen o profanen el nombre de Dios o el de Jesús con coraje, pero se molestan cuando sus hijos dicen “otras” palabras.

La cuaresma es un tiempo de oración y conversión. Tal vez este es un tiempo para que una vez más veamos nuestras actitudes hacia el nombre de Dios. ¿Hacemos la reverencia propia al nombre de Dios? ¿Le hemos faltado al respeto al nombre de Jesús, María o a los santos? Pidámosle a Dios la gracia de entrar en el misterio de “YO-SOY”.

SUFRIMIENTO HUMANO – En el evangelio de hoy, la actitud predominante de la gente y los líderes religiosos era de que si usted era víctima de una enfermedad, desastre o algún otro tipo de sufrimiento, era castigado por alguna transgresión anterior. De la misma manera, cuando alguien era saludable, confortable y próspero, se creía ser altamente favorecido por Dios. Aun el día de hoy, cuando la gente sufre por un desastre natural, adicción o enfermedad terminal, como el SIDA, algunas veces caemos en la trampa de creer que la ira de Dios está sobre ellos. Cuando las cosas van bien para alguien, inmediatamente pensamos que está bendecido por Dios.

Jesús nos dice que esto no es verdad. La buena fortuna y el sufrimiento humano no son el resultado de la bendición o la maldición de Dios. Dios llueve sobre el bueno como sobre el malo. Es por el fruto de nuestras vidas por lo que seremos juzgados y no por las circunstancias particulares de nuestra vida. El sufrimiento humano no significa que Dios no nos ame. La prosperidad y la salud no significa que seamos favorecidos por Dios. Es por el poder de la Cruz que hemos sido salvados y liberados.

En el amor de Cristo,
Padre Frank Frank A. Kurucz Párroco

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