Acerca de Nuestra Comunidad Hispana
Creemos que nuestra Iglesia se beneficia enormemente de la diversidad de su gente. Estos ministerios involucran a nuestra comunidad Hispana en el culto, la formación, el servicio y la vida parroquial en su lengua materna y les permiten celebrar su cultura, como todas las nacionalidades lo han hecho en la Iglesia Católica en América.
La parroquia de St. Michael está orgullosa de servir a la Comunidad Hispana del Vicariato V-E, cubriendo los suburbios del suroeste de Chicago. Se celebra la Misa Dominicales en Español a la 1:30 PM y Confesiones en Español están disponibles el 2do y 4to Sábado de cada mes de 3 a 4 PM en la Iglesia. Bautismos, matrimonios, y quinceañeras se celebran en Español también.
Para obtener información o para unirse a cualquiera de estos ministerios, contáctese con Paty Renteria, Coordinadora del Ministerio Hispano, al 708-349-0903 ext 619 o al prenteria@saintmike.com.
REGISTRO PARROQUIAL PARA NUEVOS FELIGRESES – Abra la siguiente forma PDF, imprima, llene y envíe por correo a nuestra Oficina Parroquial a la atención de Paty Renteria – 14327 South Highland Ave. en Orland Park, IL 60462.
Forma de Registro Parroquial (PDF) – Abra, Llene y Envíe

EL FUEGO DEL PADRE FRANK – ARTÍCULO DEL BOLETÍN – 19 DE ABRIL 2025
En el Evangelio de hoy, escuchamos la historia de Jesús uniéndose a dos de sus discípulos en su camino hacia un pueblo llamado Emaús. Jesús se unió a ellos a lo largo del camino y comenzó a entablar una conversación sobre los recientes acontecimientos que habían sucedido en Jerusalén. Me parece fascinante que Cleofás y un discípulo anónimo no reconocieran a Jesús. Algo debió de ser diferente en Él. Una vez que Jesús partió el pan, sus ojos se abrieron y comprendieron.
Lo que disfruto de esta historia es que Jesús se unió a ellos en el camino. Esta es una buena noticia para nosotros, pues sabemos que Jesús a menudo se une a nosotros en nuestro propio viaje. ¿Alguna vez has pensado que, tal vez, tú seas ese discípulo anónimo? Quizás no has reconocido la presencia de Jesús en tu vida. A veces, cuando nos encontramos en medio del dolor, la ansiedad o la decepción, suele resultarnos difícil ver a Cristo entre nosotros. Asimismo, a veces, cuando estamos en medio de la alegría, la felicidad y todo parece irnos bien, tampoco reconocemos a Cristo entre nosotros.
Al igual que los dos discípulos, nosotros también reconocemos a Jesús en la fracción del pan. Cuando nos acercamos al altar para recibir a Jesús en la Eucaristía, el ministro dice: “El Cuerpo de Cristo”. Respondemos: “AMÉN”, que significa “¡Yo creo!”
En el camino a Emaús, Jesús enseña a sus discípulos acerca de las Escrituras que se refieren a Él. Ellos no comprendieron la lección hasta que Él desapareció de su vista. Fue entonces cuando se les abrieron los ojos y exclamaron: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?” ¿Cuándo fue la última vez que tu corazón ardió (deseó) algo tan grandioso? Cuando deseamos la Eucaristía, no deseamos “una cosa”, sino al Señor mismo. Oremos para que nuestros corazones también ardan con el amor de Cristo, presente en las Escrituras y en la Eucaristía.
Las oraciones durante el tiempo pascual nos recuerdan la alegría que deberíamos estar sintiendo. Celebramos la Pascua durante cincuenta días. El Prefacio de la Plegaria Eucarística dice: “Por eso, con esta efusión de gozo pascual”. Esto significa estar asombrado, atónito, sin palabras, estupefacto o sobrecogido. Estar sobrecogido de alegría ante el hecho de que Jesús ha resucitado de entre los muertos y está vivo. ¡Cuán maravilloso sería nuestro mundo si viviéramos nuestras vidas con un simple asombro ante el amor de Cristo y su Resurrección! Oremos para que esa alegría esté presente en nuestras vidas.
LOS SACRAMENTOS DE LA CONFIRMACIÓN Y LA PRIMERA COMUNIÓN – Los Sacramentos de Iniciación son el Bautismo, la Eucaristía y la Confirmación. El Viernes pasado, 10 de Abril, el obispo José María García-Maldonado confirmó a nuestros estudiantes de habla hispana. El Sábado 18 de Abril, el obispo Robert Lombardo confirmó a nuestros estudiantes de habla inglesa. ¡Qué alegría ser testigos de cómo estos obispos sellan a nuestros confirmandos con los dones del Espíritu Santo! Por favor, tengan presentes en sus oraciones a todos nuestros recién confirmados.
El Sábado 11 de Abril, nuestros estudiantes de habla hispana recibieron a Jesús en la Eucaristía por primera vez. El Sábado 2 de Mayo, nuestros estudiantes de habla inglesa recibirán su Primera Comunión. Por favor, tengan presentes en sus oraciones a todos nuestros niños que harán su Primera Comunión, para que nunca se separen de Jesús.
Debido a cuestiones de programación, tendremos que celebrar dos Misas de Primera Comunión el Sábado 2 de Mayo. Nuestra primera Misa comenzará a las 9 AM. Como consecuencia, no habrá Misa a las 8:30 AM el día 2 de Mayo.
DE GENERACIÓN A GENERACIÓN – La mayoría de ustedes ya debería haber recibido por correo información referente a la campaña de la Arquidiócesis de Chicago titulada, De generación en generación: Respondan al llamado. Estamos comenzando a entrar en la fase pública de acercamiento a todos los feligreses para pedirles que hagan una promesa de contribución sacrificial a la campaña, la cual se pagará a lo largo de cinco años.
Como ustedes, recibí una carta personalizada del Cardenal solicitando una ofrenda de sacrificio. Siempre he dicho que no les pediría que hicieran nada que yo mismo no estuviera dispuesto a hacer. Tras mucha reflexión y oración, realicé mi primer compromiso. Me comprometí a aportar $4,000 anuales durante cinco años, sumando un compromiso total de $20,000. Solo menciono esto para que sepan que respaldó plenamente esta campaña.
A lo largo de las décadas, me he beneficiado de los sacrificios de aquellos que me precedieron. Durante mi infancia y los días previos a mi ingreso en el seminario, fui feligrés de Santa Salomé, Santa María de la Asunción (la parroquia natal del Papa) y San Víctor. Lamentablemente, cada una de estas parroquias y escuelas se encuentra hoy cerrada debido a los cambios demográficos. Desde mi ordenación, he sido sacerdote y feligrés de San Alejandro, Santa Julie Billiart, San Cayetano y, ahora, San Miguel. Cuando digo feligrés, me refiero a que me registro, recibo sobres y hago donaciones semanalmente. Aprendí esto de mis padres y abuelos, quienes siempre apoyaron a sus parroquias, incluso durante la Gran Depresión. Aun cuando los tiempos eran difíciles y el dinero escaseaba, ellos apoyaban a su parroquia.
San Miguel ha sido una parroquia desde 1867. En septiembre, cumplirá 159 años de difundir el Evangelio. Nos hemos beneficiado de los sacrificios de aquellos que nos precedieron, muchos de ellos sus padres y abuelos. Ahora es nuestro turno de ayudar a sostener a la Iglesia para que nosotros, al igual que quienes nos antecedieron, podamos transmitir la fe a las generaciones que nos seguirán. Si nosotros no lo hacemos, ¿quién lo hará? San Miguel no tiene deudas, ya que quienes vinieron antes construyeron y pagaron los edificios que ahora utilizamos y que, tal vez, damos por sentados. Contamos con un templo para adorar y con edificios para educar a nuestros hijos; edificios por los cuales otros se han sacrificado. Les pido que se unan a mí en oración para considerar la posibilidad de hacer una donación generosa a la campaña “De generación en generación: Responde al llamado”.
Aquí tienen la oración para que la recen en casa:
Dios de abundante y generosa misericordia, reconocemos con gratitud los muchos dones que nos has concedido a lo largo de los años, fruto del sacrificio de las generaciones que nos precedieron.
Por ello, confiamos plenamente en que caminarás con nosotros hacia el futuro.
Hacemos nuestras las palabras de la Santísima Virgen María: verdaderamente, tu misericordia se extiende de generación en generación.
Ayúdanos ahora a responder generosamente a tus dones, mientras sostenemos a nuestra Iglesia en la Arquidiócesis de Chicago y trabajamos para transmitir la fe a las generaciones venideras.
Por tu gracia y tu ayuda, que nuestros dones sean una bendición para nuestros hijos, nuestros nietos y aquellos que vendrán después de ellos.
Por Cristo, nuestro Señor. ¡AMÉN!
En el Amor de Cristo,
Padre Frank A. Kurucz
Párroco de la Iglesia de St. Michael
Mensaje a la Comunidad Inmigrante – 15 de Noviembre 2025

En estos tiempos inciertos para nuestra comunidad de inmigrantes, los Sacerdotes por la Justicia para los Inmigrantes, junto con Hermanas y Hermanos de Inmigrantes (SBI), han preparado esta declaración en apoyo a nuestros hermanos y hermanas.
15 de Noviembre de 2024
“No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te fortalezco y te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa.” – Isaías 41,10
Queridos hermanos y hermanas, amados inmigrantes entre nosotros: ¡No están solos!
Ustedes han contribuido enormemente al tejido multicolor ya la profunda vida devocional de la Iglesia católica y otras tradiciones religiosas en los Estados Unidos. ¡Por esto, les damos las gracias!
En medio de las dificultades y la discriminación, ustedes se aferran firmemente al ancla de la fe, la familia y la comunidad, un ejemplo de perseverancia, valentía y resiliencia para todos nosotros. ¡Por esto, les damos las gracias!
Ustedes han venido aquí, a menudo corriendo grandes riesgos, dejando su preciada tierra natal, buscando liberar sede la violencia y la pobreza, con la esperanza de construir una vida mejor para ustedes y sus familias, un recordatorio del gran amor y sacrificio que creemos que cualquier padre estaría dispuesto a hacer por su familia. ¡Por su inspiración, les damos las gracias!
Ustedes han sacado a relucir lo mejor de todos nosotros, los que afirmamos el discipulado en Cristo al permitirnos ejercer el mandato de Cristo de acoger al extranjero y cuidar de la viuda, el huérfano y el inmigrante. ¡Por sacar a relucir lo mejor de nosotros para cuidar a nuestras hermanas y hermanos, les damos las gracias!
Por lo tanto, nosotros, Sisters and Brothers of Immigrants, Sacerdotes por la Justicia para los Inmigrantes, Coordinadores parroquiales de inmigración y feligreses a lo largo de la Arquidiócesis de Chicago, expresamos nuestro compromiso inquebrantable y nuestra determinación de caminar con ustedes, delante de ustedes y detrás de ustedes, para ser su fortaleza en la oración y en persona mientras dan los próximos pasos hacia adelante. El compromiso de Dios con nosotros es inquebrantable, el amor de Dios es constante. ¡Sepan que, con Dios, estamos aquí para ustedes! ¡Los amamos! ¡No están solos!

